domingo, 7 de octubre de 2012

Implantología Dental



IMPLANTOLOGÍA DENTAL

La odontología restauradora ha avanzado mucho en los últimos 20 años, la aparición de los sistemas adhesivos y los implantes dentales es sin lugar a dudas lo que ha cambiado el concepto de odontología rehabilitadora.
Nos han mostrado nuevos caminos para obtener excelencia a la hora de devolverle al paciente la anatomía pérdida, la función, la estética y el confort.
Los implantes dentales son unas prótesis que se colocan (implantan) en el hueso mandibular o maxilares creando una base sólida sobre la que se pueden efectuar tanto restauraciones de dientes individuales, como prótesis parciales o totales, y funcionan exactamente igual que nuestros dientes naturales.
Los implantes dentales nos permitirán masticar con total comodidad, sonreír y hablar con la misma seguridad que nuestros propios dientes.
En este sentido, es importante entender que un implante no es más que una “raíz artificial” y que por sí solos no significan nada.
Sólo tienen utilidad en función de ofrecerle “soporte” a una prótesis en cualquiera de sus tipos.
Su dentista le podrá dar información completa de su situación particular y le ayudará a decidir si los implantes dentales son su solución.
Un implante es un dispositivo hecho en un material biocompatible (titanio) que reemplaza a la raíz de un diente perdido.
Hoy en día hay innumerables estudios que demuestran que el titanio es el biomaterial por excelencia, dado su óptima biocompatibilidad con el organismo humano.
Además, el titanio se óseo-integra con el tejido óseo, produciendo lo que podríamos denominar una soldadura biológica entre el hueso vivo y el titanio.
También sabemos que es el material que mejor responde con el paso de los años.
Hay estudios desde hace más de 15 años que demuestran cómo las prótesis sobre implantes de titanio se mantienen estables con el paso del tiempo.
Todo esto hace que el titanio sea nuestro material de elección.
Se ha podido demostrar científicamente que, en condiciones cuidadosamente controladas, se puede integrar el titanio con el hueso vivo, con un alto grado de predictibilidad, y sin inflamación de los tejidos blandos que lo rodean.
A esta unión intima de las células óseas con la superficie del titanio es a lo que se denomina óseo-integración (el hueso acepta el titanio como si en realidad formara parte de la estructura del propio organismo, produciendo de esta forma una soldadura biológica y creciendo a su alrededor).
Estos cumplen una función estética, frenan la reabsorción ósea y disminuyen la sobrecarga de las piezas remanentes.
Sustituye las dentaduras removibles (de quita y pon) por dientes fijos, mejorando la función y simultáneamente sirve de anclaje para este tipo de dentaduras, aumentando de forma muy notable su estabilidad.
Propone piezas dentarias sin necesidad de tocar los dientes naturales, permitiéndonos masticar con total comodidad, sonreír y hablar con total seguridad.
Cuando acuda a su dentista por primera vez para hablar de la posibilidad de una terapia mediante implantes, se le hará una historia clínica y una exploración exhaustiva de su boca.
Se tomaran radiografías de forma que el dentista pueda determinar el tipo, cantidad y situación del hueso disponible.
En la mayoría de los casos una radiografía panorámica es indispensable; este estudio se puede completar con un TAC (Tomografía computarizada, Escáner).
Su dentista empleará en cada caso las técnicas diagnósticas que considere adecuadas.
La toma de modelos de su boca aportará información de gran valor.
Su especialista decidirá la necesidad de rehacer pruebas complementarías como un estudio radiográfico postoperatorio, etc...
Con todas estas pruebas su especialista lo que está valorando es si usted es un candidato ideal para los implantes y qué tipo de terapia es la más adecuada para su caso concreto.
El tratamiento quirúrgico consta habitualmente de dos fases, aunque en algunas situaciones podría realizarse en una sola.
Para simplificar las cosas explicaremos de qué consta un tratamiento tradicional en dos fases.
La cirugía se puede realizar en el consultorio de su dentista, con anestesia local y quizás con sedación.
También se puede realizar en un hospital con anestesia general.
Si ésta se realiza en un hospital, se precisará la estadía durante una noche después de la intervención.
El campo donde se ha de realizar la cirugía será estéril.

sábado, 6 de octubre de 2012

Odontología en la tercera edad



ODONTOLOGÍA EN LA TERCERA EDAD

Al analizar el concepto de salud en la tercera edad, vemos que varía con respecto al concepto de salud general.
La salud en esta etapa de la vida se define como salud funcional y es la que permite que el individuo viva en plenitud de acuerdo con sus posibilidades y capacidad.
A lo largo del siglo veinte se ha avanzado sustancialmente en el conocimiento de la salud oral y su promoción.
Desde un enfoque estomatológico, se observa que la boca es un centro de tejidos y funciones vitales, siendo estas fundamentales para la salud general y el bienestar de las personas a lo largo de toda la vida.
Es importante señalar que gracias a este énfasis que se le ha impuesto recientemente a la odontología y a los progresos en procedimientos restauradores con el advenimiento de diferentes materiales, se ha ampliado la longevidad de la dentición natural.
Esta evolución también se ve reflejada en el creciente interés de este grupo de pacientes no sólo en mantener una salud bucal que les permita una buena alimentación, sino también en una marcada tendencia hacia lo estético.
La mayoría de estos pacientes se presentan a la consulta en situaciones comprometidas, tales como enfermedad periodontal avanzada, movilidad de piezas dentarias, procesos cariosos que afectan la integridad de dichas piezas, y en muchos casos ausencia parcial o pérdida inminente del sistema dentario.
Generalmente estas situaciones límites son consecuencia de falta de prevención, inadecuada higiene dental o tratamientos odontológicos fracasados.
Muchos de estos pacientes son portadores de prótesis removibles, las cuales en ocasiones se presentan desadaptadas, produciendo no sólo alteraciones en la masticación y la fonación, sino también comprometiendo la integridad de las piezas dentarias, causando lesiones mucosas o generando reabsorciones óseas en los maxilares.
La ausencia de buenos hábitos de higiene oral y la falta de costumbre de visitar periódicamente al odontólogo está asociada con la poca educación que al respecto tiene la población en general.
Es también factible considerar, que los ancianos pueden presentar dificultad para practicar una higiene bucal adecuada debido a una deficiencia de motricidad y alteraciones en la agudeza visual, lo que puede limitar la remoción total de la placa bacteriana.
En la salud general del anciano, influye mucho la cavidad bucal, ya que ésta tiene utilidad en el lenguaje, apariencia física, por ende, en su autoestima y fundamentalmente en la masticación.
La falta de piezas dentarias ocasiona una disminución en la capacidad masticatoria repercutiendo en un estado nutricional no adecuado; razón por la cual es importante restablecer la capacidad masticatoria, para compensar el bajo funcionamiento del tubo digestivo.
Las enfermedades periodontales constituyen una causa importante de la pérdida dentaria; que clásicamente se había aceptado, sin embargo, en la actualidad estas alteraciones no se corresponden con los fenómenos del envejecimiento propiamente dicho.
No obstante, tanto la sociedad en general como los ancianos continúan aceptando el deterioro del aparato masticatorio como un proceso inevitable del paso del tiempo, cuestión que influye negativamente en la calidad de vida.
Otro factor de riesgo factible a tener en cuenta es el no reemplazo de las piezas extraídas desencadenando una serie de cambios que producen diversos grados de enfermedad periodontal, dando una ecuación desbalanceada del sistema estomatognático, ya que a igual fuerza masticatoria y menor cantidad de piezas dentarias, da como resultado una mayor movilidad dentaria.
Se desprende de todo esto que la salud oral está relacionada con la salud y el bienestar.
De la misma manera que la naturaleza y la nutrición se relacionan, que el cuerpo y la mente son expresiones de nuestra biología humana; hay que reconocer también que la salud oral y la salud general son inseparables.
El ignorar signos y síntomas de enfermedad y mal funcionamiento oral va en nuestro propio detrimento y el de nuestra calidad de vida.
Las enfermedades orales son progresivas y acumulativas, y se hacen más complejas con el tiempo.
Pueden afectar la capacidad masticatoria, el tipo de alimentos que se eligen, el aspecto y la forma en que nos comunicamos.
La pérdida de los dientes continúa siendo un problema social en los países latinoamericanos, que se deben resolver a través de prótesis completas o parciales, fijas o removibles, variables en su diseño y función.
Tiene pues la pérdida de dientes un gran significado para las personas.
Simbólicamente la pérdida de los dientes revela envejecimiento y debilidad que se relaciona con pérdida de la vitalidad.
El odontólogo y el médico no pueden alterar los efectos de la edad, pero sí ayudar al paciente a ajustarse a los cambios físicos que se producen en su organismo.

lunes, 1 de octubre de 2012

HABLEMOS ENTRE DIENTES - ENFERMEDADES MAS COMUNES DE LA CAVIDAD BUCAL


HABLEMOS ENTRE DIENTES - LA BOCA Y SUS PARTES


Odontología Bioenergética



ODONTOLOGÍA BIOENERGÉTICA
La odontología bioenergética minimiza o excluye el uso de medicamentos con base química, ocasionalmente generadora de efectos secundarios a corto o largo plazo, para el tratamiento de las afecciones y problemas de salud.
Utilizando como alternativa, procedimientos no agresivos como la homotoxicologia, la medicina biológica, la terapia neural, la terapia antihomotoxica, etc.
La odontología holística, bioenergética o biológica, propone atender a las personas desde una mirada integral.
Intenta buscar las causas primarias de los distintos síntomas, de manera de tratar la raíz del problema y enfocar los tratamientos apropiados, más allá del diente.
No es extraño encontrar personas que padecen de desórdenes, dolores y /o molestias bucales que responden a problemas generales del organismo.
Estas dificultades pueden ser:



  • Estructurales: tienen que ver con la parte esqueleto muscular y la postura. Puede nacer en la boca y repercutir en el resto del cuerpo o viceversa.
  • Bioquímicas: como carencias de distintos elementos y alimentos, intoxicaciones con sustancias diversas en especial el Mercurio tan difundido en el medio bucal a través de las amalgamas dentales, intolerancias alimentarias, de contacto, entre otros
  • Geopáticas: que se refiere a los campos electromagnéticos a los que las personas estamos expuestas.
  • Emocionales: como situaciones de stress, miedo, fobias.

Las interferencias producidas desde la boca, generan patologías en todo el organismo, hasta el punto que muchos tratamientos médicos fracasarán si no se corrigen dichas interferencias.
Para esto es fundamental, realizar trabajos que respeten la armonía de la persona, y corregir de manera integral las dificultades que se presentan.
Es sabido que los dentistas utilizan, materiales y medicamentos en las sesiones clínicas.
Por esto la odontología bioenergética propone estudiar la biocompatibilidad de los materiales para cada persona, y el uso de medicamentos naturales como la Fitoterapia en sus distintas presentaciones, y la sustitución de algunos metales por materiales más compatibles biológicamente.
Es importante estar atentos a la mordida que resulta de la restauración de las piezas.
Si no hay un buen balance entre los dientes, porque falta alguno de ellos, por la presencia de dentaduras viejas, contactos prematuros, o apiñamiento de los dientes, se generan disfunciones oclusales.
Las disfunciones oclusales pueden traer consecuencias que muchas veces no se asocian con tal motivo.
Algunos de los síntomas que suelen aparecer son: dolor de cabeza, contracturas musculares, dolor de espalda, adormecimiento de las manos, dolor de oídos, vértigo, o náuseas.
Al igual que en otras partes del cuerpo (las manos, el ojo, los pies) , la dentadura tiene una correspondencia con órganos y partes del cuerpo.
Con lo cual cada pieza dental tiene una relación de reciprocidad que es conveniente tener en cuenta a la hora de diagnosticar y tratar los dientes.
La Odontología Bioenergética es compatible con otras terapias naturales.
La odontología bioenergética lo que hace es valorar el diente y las estructuras de soporte y de fijación como es la encía y el alveolo dental todo ello como posibles focos interferentes.
Puede desencadenar, producir o mantener enfermedades a distancia en cualquier parte del organismo.
Es frecuente el temor relacionado a la atención odontológica, por diferentes motivos como anestesias, instrumentos, turbinas, experiencias traumáticas, entre otros detonantes.
Los odontólogos bioenergéticos también ayudan a que los pacientes superen sus miedos y dolencias a través de remedios florales, aroma terapia, técnicas de relajación y manejo de energía.
La única diferencia entre la odontología convencional y la bioenergética, “radica en la actitud personal del odontólogo”.
Y en ningún caso son excluyentes una de la otra.
Los dientes tienen una relación directa con la salud general del individuo.
Es muy importante que conservemos los dientes sanos y una correcta oclusión lo que permite tener una adecuada masticación, buena vocalización y estética.
A demás de esto desde el punto de vista de odontología bioenergética los dientes actúan como moduladores energéticos entre los diferentes órganos y sistemas.
Cuando el odontólogo no relaciona al diente con todo el paciente sino que ve al paciente como un gran diente.
Y cree que puede poner cualquier material sin que pueda afectar a todo el organismo, está desconociendo la integridad del ser humano.