jueves, 1 de noviembre de 2012

Recomendaciones para después de una Exodoncia


RECOMENDACIONES PARA DESPUES DE UNA
EXODONCIA



La exodoncia es un procedimiento odontológico que consiste en la extracción de un diente, pero antes de realizarse y despues de ella debe tener una serie de precauciones.
Si le han extraído (sacado) un diente, usted tendrá que cuidarse bien la boca.
Si comienza a hacer ciertas cosas desde el primer día, podrá sentirse mejor ysanar con más rapidez.
Para ayudar a controlar el sangrado, muerda firmemente la gasa que le hacolocado su dentista.
La presión ayuda a formar un coágulo de sangre en la cavidad del diente.
Si sangra copiosamente, muerda una bolsa de té normal; el ácido tánico presenteen el té ayuda a formar un coágulo de sangre.
Siga mordiendo la gasa o la bolsa de té hasta que deje de sangrar.
Es normal que el primer día experimente una leve pérdida de sangre.
Para aminorar el dolor, tome los calmantes prescritos tal como se lo hayanordenado.
No conduzca mientras toma calmantes para el dolor, ya que éstos pueden darle sueño.
Pregúntele a su dentista si puede tomar medicamentos, en caso de necesitarlos.
Para rebajar la hinchazón, póngase un empaque de hielo en la mejilla, cerca del sitio de la extracción.
Para hacer un empaque, ponga hielo en una bolsa plástica y envuelva esta últimaen una toalla delgada.
Aplíquese el empaque de hielo en la mejilla durante 10 minutos, luego quíteselo por 5 minutos.
Repita este procedimiento cuantas veces sea necesario.
Limite sus actividades durante las 24 horas posteriores a la extracción.
Descanse durante el día y acuéstese temprano.
Cuando se encuentre en posición recostada, eleve ligeramente la cabeza.
Poco después de la extracción, le será más fácil comer alimentos blandos.
Evite cepillarse cerca del sitio de la extracción, y no use pasta dental, porque al enjuagársela podría desalojar el coágulo de sangre.
Pasadas 12 horas, tal vez esté en condiciones de enjuagarse la boca suavemente.
No beba liquidos calientes, ya que el calor puede empeorar la hinchazón.
Limite su uso de alcohol, porque su consumo excesivo puede retardar la recuperación.
No fume, porque el cigarrillo puede desintegrar el coágulo de sangre y causar dolor en la cavidad dental.
Si se ha colocado sobre la herida una gasa compresiva, morder sobre ella durante una hora, luego retirarla.
Si sangrara aún, colocar otra, repitiendo lo anterior. Muerde la gasa, no hables, muerde.
Traga la saliva, no escupas.
Cuanto más enjuagas, más te va a sangrar, no para.
Puedes limpiar la sangre-saliva, con una gasa estéril, metiéndola en la boca y absorbiendo como si fuera un paño de cocina.
Luego muerdes una gasa limpia haciendo un rollito con ella.
No toques la herida, no la mires, no te enjuagues, no le hagas nada, por el plazo de 24 a 36 horas.
Debes limpiarte la herida después de cada comida, utilizando una pinza de depilar con una bola de algodón gordita, humedecida en agua oxigenada para heridas.
Enjuagar con agua caliente o templada con una cucharilla al ras de bicarbonato.
Repite esto antes de acostarte, y después del desayuno sobre todo.
No comer ni beber cosas demasiado calientes (café, sopa, etc. ) , el calor facilita la hemorragia.
Remplázalos por alimentos tibios y fáciles de masticar y tragar.
No desarrolles actividades que requieran esfuerzo físico, ni practiques deportes en la primer semana.
Podría producirse inflamación con hinchazón violenta de la zona (Celulitis) y más dolor y a demás hemorragia.
Tampoco practiques relaciones sexuales activas en los primeros 3 días.
No te expongas al calor ni al sol.
Después de la anestesia, (dura un poco más de 3 horas) si sientes dolor, puedes tomar el medicamento recetado a tal fin.
Si tuvieras hemorragia por no seguir éstas recomendaciones, límpiate con gasa estéril la sangre y la saliva de toda la boca, y coloca una gasa comprimiendo la zona y mordiendo fuertemente durante 1hora.
Repite las recomendaciones anteriores.
Normalmente esto es suficiente.
Transcurridas 24 a 36 horas de la extracción, y que ya no sangre nada, debes continuar con la higiene habitual, cepillado y cinta dental en el resto de la boca.

La Anestesia en Odontología

LA ANESTESIA EN ODONTOLOGÍA


El control del dolor, debe ser la labor principal dentro de la práctica Odontológica.
En la odontología, la anestesia local es la forma principal de eliminar el dolor y una parte integral del tratamiento dental moderno.
La anestesia es una práctica diaria en Odontología, un alto porcentaje de los procedimientos clínicos y quirúrgicos requieren de ella.
Esto determina que los anestésicos de uso local sean los fármacos más usados y quizás menos conocidos.
La aplicación de la anestesia odontológica debe ser muy cuidadosa.
Por lógica podría calificarse sencillamente como un dolor que evita otro mayor.
Los odontólogos la definen clínicamente como un procedimiento mediante el cual se utilizan medicamentos para bloquear las terminaciones nerviosas de las piezas dentarias.
Así, el “pinchazo” de la inyección anestésica aunque también viene presentada en gel de uso tópico puede hacer menos traumáticos los procedimientos como las exodoncias (extracciones), 
tratamientos de conductos, remociones de caries y tratamientos periodontales.
El favorecido no sólo es el paciente, que tras el efecto de adormecimiento no siente dolor alguno, sino el odontólogo, que puede trabajar con más tranquilidad y rapidez.
Se supone que a los tres o cinco minutos la sensación de hinchazón y adormecimiento no se hace esperar.
Sin embargo, los especialistas advierten que la tensión nerviosa y el metabolismo del paciente además de las variaciones anatómicas de las líneas nerviosas, pueden retardar o incluso anular el efecto.
Entre las sustancias más utilizadas hoy día para adormecer la zona a tratar, están las amidas como la xilocaína, la prilocaína y la nestocaína, que son totalmente naturales.
También existen otras menos modernas denominadas ésteres.
La más conocida de este grupo de anestesia sintética es la mepivacaína, que por lo general es usada en tratamientos de corta duración.
Justamente la diferencia entre usar uno u otro producto, en opinión de los odontólogos, está en la duración del procedimiento.
Mientras unas tienen un efecto que perdura dos horas, otras sólo actúan durante30 o 45 minutos.
Hay aspectos que se deben cuidar al aplicar un anestésico para no causarle daños mayores al paciente: la técnica, la dosis y las contraindicaciones.
Es preciso tener en cuenta que el odontólogo debe tener conocimientos en anatomía para determinar el sitio exacto donde realizar la aplicación, la cual debe hacerla en forma firme y lenta.
Un aspecto que se debe considerar, según los odontólogos es que los diabéticos y las personas con enfermedades cardiovasculares sólo pueden recibir estas sustancias, cuando no contienen vasoconstrictores de los tejidos.
En cuanto a las mujeres embarazadas no son aconsejables las anestesias que contienen adrenalina, puesto que elevan aún más la presión arterial, ya aumentada con el embarazo.
El riesgo al no tener en cuenta estas consideraciones es alto.
Por ejemplo pinchar un nervio, puede generar una parestesia, es decir un adormecimiento temporal o indefinido del tejido blando.
Así mismo cabe anotar otros peligros como por ejemplo pinchar un vaso sanguíneo puede ocasionar un edema o provocar convulsiones.
Colocar la anestesia en el músculo puede ocasionar un bloqueo al abrir la boca, que se conoce como trismus.
Así mismo, cuando se inyecta aire por error hay posibilidades de que se formen trombos.
Claro que también hay que tener en cuenta que todas las personas no reaccionan igual a la anestesia.
Es posible que algunas sufran un ataque de falta de oxígeno (epoxia) debido al nerviosismo o que tengan predisposición a rechazar la sustancia (hipersensibilidad), advierten los odontólogos.
Alergias, y en el peor de los casos un paro cardiorrespiratorio, son otras posibles complicaciones, aunque no son frecuentes.
Los avances de la ciencia han hecho que las técnicas de aplicación de la anestesia se diversifiquen, de forma que se evite el “pinchazo” que le causa temor y dolor al paciente.
Una de las nuevas técnicas para aplicarla es una pistola que dispara la sustancia anestésica directo al sitio a intervenir.
Pero también es posible, tal como lo explican los especialistas que el mismo paciente gradúe y controle la intensidad de dolor que puede soportar, su umbral del dolor.

La Anestesia en Odontología





LA ANESTESIA EN ODONTOLOGÍA

El control del dolor, debe ser la labor principal dentro de la práctica Odontológica.
En la odontología, la anestesia local es la forma principal de eliminar el dolor y una parte integral del tratamiento dental moderno.
La anestesia es una práctica diaria en Odontología, un alto porcentaje de los procedimientos clínicos y quirúrgicos requieren de ella.
Esto determina que los anestésicos de uso local sean los fármacos más usados y quizás menos conocidos.
La aplicación de la anestesia odontológica debe ser muy cuidadosa.
Por lógica podría calificarse sencillamente como un dolor que evita otro mayor.
Los odontólogos la definen clínicamente como un procedimiento mediante el cual se utilizan medicamentos para bloquear las terminaciones nerviosas de las piezas dentarias.
Así, el “pinchazo” de la inyección anestésica aunque también viene presentada en gel de uso tópico puede hacer menos traumáticos los procedimientos como las exodoncias (extracciones), 
tratamientos de conductos, remociones de caries y tratamientos periodontales.
El favorecido no sólo es el paciente, que tras el efecto de adormecimiento no siente dolor alguno, sino el odontólogo, que puede trabajar con más tranquilidad y rapidez.
Se supone que a los tres o cinco minutos la sensación de hinchazón y adormecimiento no se hace esperar.
Sin embargo, los especialistas advierten que la tensión nerviosa y el metabolismo del paciente además de las variaciones anatómicas de las líneas nerviosas, pueden retardar o incluso anular el efecto.
Entre las sustancias más utilizadas hoy día para adormecer la zona a tratar, están las amidas como la xilocaína, la prilocaína y la nestocaína, que son totalmente naturales.
También existen otras menos modernas denominadas ésteres.
La más conocida de este grupo de anestesia sintética es la mepivacaína, que por lo general es usada en tratamientos de corta duración.
Justamente la diferencia entre usar uno u otro producto, en opinión de los odontólogos, está en la duración del procedimiento.
Mientras unas tienen un efecto que perdura dos horas, otras sólo actúan durante30 o 45 minutos.
Hay aspectos que se deben cuidar al aplicar un anestésico para no causarle daños mayores al paciente: la técnica, la dosis y las contraindicaciones.
Es preciso tener en cuenta que el odontólogo debe tener conocimientos en anatomía para determinar el sitio exacto donde realizar la aplicación, la cual debe hacerla en forma firme y lenta.
Un aspecto que se debe considerar, según los odontólogos es que los diabéticos y las personas con enfermedades cardiovasculares sólo pueden recibir estas sustancias, cuando no contienen vasoconstrictores de los tejidos.
En cuanto a las mujeres embarazadas no son aconsejables las anestesias que contienen adrenalina, puesto que elevan aún más la presión arterial, ya aumentada con el embarazo.
El riesgo al no tener en cuenta estas consideraciones es alto.
Por ejemplo pinchar un nervio, puede generar una parestesia, es decir un adormecimiento temporal o indefinido del tejido blando.
Así mismo cabe anotar otros peligros como por ejemplo pinchar un vaso sanguíneo puede ocasionar un edema o provocar convulsiones.
Colocar la anestesia en el músculo puede ocasionar un bloqueo al abrir la boca, que se conoce como trismus.
Así mismo, cuando se inyecta aire por error hay posibilidades de que se formen trombos.
Claro que también hay que tener en cuenta que todas las personas no reaccionan igual a la anestesia.
Es posible que algunas sufran un ataque de falta de oxígeno (epoxia) debido al nerviosismo o que tengan predisposición a rechazar la sustancia (hipersensibilidad), advierten los odontólogos.
Alergias, y en el peor de los casos un paro cardiorrespiratorio, son otras posibles complicaciones, aunque no son frecuentes.
Los avances de la ciencia han hecho que las técnicas de aplicación de la anestesia se diversifiquen, de forma que se evite el “pinchazo” que le causa temor y dolor al paciente.
Una de las nuevas técnicas para aplicarla es una pistola que dispara la sustancia anestésica directo al sitio a intervenir.
Pero también es posible, tal como lo explican los especialistas que el mismo paciente gradúe y controle la intensidad de dolor que puede soportar, su umbral del dolor.